Escena de Amor

jueves, 10 de septiembre de 2009 8:50 Publicado por Cesar Matamoros

Muerte de Romeo
(Charles and Mary Lamb, Tales from Shakespeare)

Con trapeador en mano entra el vasallo, mientras va refunfuñando su suerte. No es él quien debería limpiar esto.
Sobre la tumba están todavía los cuerpos tibios de los jóvenes amantes. Nadie se había dignado a moverlos. Apoyado sobre el mango del trapeador el vasallo mira la escena, es un desastre, estos dos se encargaron de dejar el lugar hecho un verdadero chiquero. Un trapeador no será suficiente para recoger del suelo toda la sangre que antes hacía enrojecer las mejillas de la hermosa Julieta. El reguero se extendía desde la tumba casi hasta la puerta de entrada.

El vasallo apretó los dientes y maldijo de nuevo su suerte.

- Debería venir el viejo Montesco a limpiar o Capuleto; después de todo es su propia sangre la que estoy limpiando – espetaba para sí.

Pensó en pedir ayuda pero luego recapacitó. Si lo mandaron a él fue porque nadie más quería hacerlo; por lo tanto no era probable que alguien bajara a ayudarlo. Decidió poner manos a la obra, “al mal paso darle prisa”, movió un poco los caros vestidos de Julieta para empezar de adentro hacia afuera pero se detuvo cuando vio a Romeo. Su expresión no era plácida como a de Julieta, el veneno debió ser excepcionalmente fuerte se veía una leve mueca de dolor y la lengua comenzaba a salirse de la boca con un color oscuro. La escena mórbida le provocó escalofríos en la nuca. Había visto un par de veces al joven Romeo por las calles pero nunca le había hablado; de hecho sabía muy poco de él. Entonces le pareció inadecuado que fuera él precisamente el encargado de recoger todo. El grupo de allegados vino, hicieron un alboroto y luego se fueron y le dejaron su problema a alguien más.

- Bueno, me están pagando por limpiar esto, no por perder el tiempo – se dijo al notar que llevaba rato ahí parado sin hacer nada.

El silencio del lugar se vio perturbado por el sonido acuoso y pegajoso del trapeador cortando surcos sobre la sangre ya casi seca. El aire se llenó del típico aroma dulzón y metálico del líquido escarlata. Al poco rato el vasallo comenzó a sudar y nuevamente maldijo su suerte:

- ¡Mierda! – dijo en voz alta – El amor es sólo una escena, un acto y al terminar siempre tiene uno que venir a limpiar el desorden.

5 Response to "Escena de Amor"

  1. Alexánder Obando Says:

    César, este texto me parece buenísimo. le falta trabajar un poco la puntuación pues hay algunas oraciones pegadas que deberían ser independientes, pero el conjunto es muy bueno.

    Por cierto... "mopa" ¿viene del inglés "mop" por "palopiso"? Lo más común en español nacional es "palopiso" y en su defecto el más estándar "trapeador".

    Aquí hay un muy buen texto. Hay que mejorarlo.

  2. Germán Hernández Says:

    Muy bien!!!!!

    Teniendo en cuenta las observaciones de Alex Obando... sin duda este texto es muy logrado, y el final exquisito...

  3. Asterión Says:

    Concuerdo con Álex, hay material de calidad, incluso me atrevo a decir que merece un cuento algo más extenso y no tanto un microrelato (esto lo digo por que lo vi en la Convocatoria Permanente). Quizá me da esa sensación porque el párrafo final, a pesar de encerrar la premisa, me desentona con el resto y lo siento algo apresurado.

    Saludos

  4. Asterión Says:

    Jeje, no es cuestión de gustos, sino cuestión de minutos. El comentario de Germán no estaba cuando puse el mío. Dos posiciones diametralmente opuestas sobre el final (aunque me inclino a votar en mi contra).

  5. mOnse Says:

    Me parece bastante creativa la perspectiva que le das al relato Cé.
    Me gustó.

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